Asistente de ventas con IA
Responde, califica y prepara la conversación para que tu vendedor entre a cerrar, no a leer doscientos mensajes. Potencia al equipo, no lo reemplaza.
El producto por dentro
CapioLab reúne las conversaciones de todos tus canales, responde de inmediato con inteligencia artificial, agenda, hace el seguimiento que tu equipo no alcanza a hacer y te muestra en un tablero dónde se está quedando la plata. Lo que antes eran cinco herramientas sueltas, aquí es un recorrido.
Cómo funciona
01 · Entra
WhatsApp, Instagram, Facebook, TikTok, formularios y correo caen en la misma bandeja, con el historial completo de esa persona.
02 · Responde
El asistente responde en segundos a cualquier hora, entiende qué están pidiendo y pasa la conversación a tu equipo con el contexto listo.
03 · Avanza
Agenda la cita, envía el recordatorio y retoma al día siguiente, a la semana o al mes. La tarea que más vende y la primera que se abandona.
04 · Vuelve
Reconoce el ciclo de compra de cada cliente y aparece con algo relevante antes de que la relación se enfríe.
Inteligencia y WhatsApp
La mayoría de las ventas que se pierden no se pierden por precio: se pierden porque nadie contestó a tiempo. El asistente responde en segundos, a cualquier hora, con el tono de tu negocio, y le entrega a tu vendedor una conversación entendida en vez de una bandeja llena.
Tú defines hasta dónde llega. Y cualquier persona puede pedir hablar con alguien de tu equipo en cualquier momento: siempre hay salida a un humano.
Mide cuánto te cuesta responder tarde →Lo que hace la inteligencia
Responde primero
En segundos, a cualquier hora, en español de verdad.
Ordena lo que llega
Distingue quién está listo de quién apenas averigua.
Insiste sin cansar
Retoma al día siguiente, a la semana, al mes.
Lo que no hace: inventar demanda que no existe, arreglar un precio mal puesto ni sostener una promesa que el negocio no puede cumplir.
El CRM por dentro
Responde, califica y prepara la conversación para que tu vendedor entre a cerrar, no a leer doscientos mensajes. Potencia al equipo, no lo reemplaza.
Incluido desde el primer plan, no como un integrado aparte. Conversaciones, respuestas automáticas y seguimiento por el canal donde de verdad te escriben.
Todos los canales en una bandeja, con etiquetas, documentos y notas del equipo. Se acabó buscar en cinco aplicaciones qué le prometieron a un cliente.
Citas y visitas que se agendan, confirman y reprograman en automático, sincronizadas con el calendario de cada asesor.
Recorridos que se ejecutan solos: bienvenida, recordatorios, reactivación, postventa. Se arman por pasos y condiciones, sin escribir código.
Quién hace qué y para cuándo, ligado a la conversación que lo originó. La siguiente acción siempre tiene dueño.
Embudo, tiempos de respuesta, origen de los clientes y cierre por asesor. Los números que necesitas para decidir, no un reporte que nadie abre.
Plantillas y envíos segmentados desde la misma base de contactos, con el historial de cada persona a la vista.
Landings y formularios que entran directo al embudo, sin depender de otra herramienta ni de otro proveedor.
No. Se conecta el número con el que ya trabajas, con su historial y su reputación. Tus clientes siguen escribiendo al mismo lugar.
No. Responde primero, ordena lo que llega y sostiene el seguimiento. Quien cierra la venta sigue siendo una persona, y cualquiera puede pedir hablar con un humano en cualquier momento de la conversación.
Depende del tamaño de la operación. El primer mes se usa para que todo entre por un solo lugar y para tener una línea base de medición; ahí es donde empieza a notarse lo que antes se escapaba.
Trabajamos con inmobiliarias, automotriz y textil y confección, pero el sistema es el mismo en cualquier negocio que venda conversando. Si vendes por WhatsApp y haces seguimiento, aplica.